Nacida en Madrid, dominica desde 1980, antes fui funcionaria del Ministerio de Agricultura, lo que llamaban Semillas, total analista de laboratorio, de semillas, claro. A la vez estudié Filosofia y Letras(entonces, en la Autónoma de Madrid, especialidad de Historia del Arte. Viajé mochila al hombro en las vacaciones por toda Europa, e incluso llegué a Egipto y Bulgaria, que era algo insólito por los años 70. Salía, estudiaba idiomas.... Traté de hacer la tesina con el entonces director del Museo del Prado, pero el gusanillo de venir a la vida contemplativa ya rondaba. Hice varios cursillos de pintura para restauración, y oposiciones para profesor de Instituto, pero el Señor ganó y soy feliz como monja en Toro desde entonces.
Con ello, he salido ganando pues no he perdido gusto por nada de lo anterior: leer, música, la celta me encanta, el deporte, el fútbol, y todo en general y además el ciento por uno, que es Dios.
domingo, 13 de julio de 2008
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¿Y si lo que llamamos la vida fuera el surrealismo de la misma? A veces, cada vez más a menudo, no entiendo lo que sucede. Podemos desde el claustro y la vida de contemplación entender cómo se van desarrollando ciertas cosas en la sociedad, pero resulta que para la gran mayoría somos nosotras las incomprendidas. -"¿Qué hacen ahí dentro?" Nos toman casi, casi por locas. ¡"Hermana, los valores hoy en día han cambiado...!, lo oímos continuamente: han cambiado criterios de vida, han cambiado los gobiernos y sus estructuras, ha cambiado el sentido de la laicidad, de la tolerancia, del respeto, de la libertad... ¿HAN CAMBIADO?
"Tú lo que pasa es que estás desfasada, la religión es un comecocos, y encima PARA TODA LA VIDA... ¡QUE LOCURA!, "pero lo que no comprende la mayoría de la gente es nuestra alegría, es algo inconcebible.
¿Dónde está la conciencia libre, que pueda ser interpelada a dejar todo y seguirle a Él, a Cristo, en esa locura del Evangelio; en la creencia vital de que cuando se reúnen dos o tres en su Nombre para orar, ahí está Él en medio; en la convicción de que sigue cada día encarnado en cada persona, especialmente en las más cercanas, (a pesar de que raramente coincides con él o ella ). ¿ Dónde está que contemples el rostro de Cristo en el enfermo que tienes justo a tu lado, sufriendo, al que puedes consolarle sólo con una caricia, un beso o un apretón de manos? (todos sabemos de ello por propia experiencia )...¿Dónde están esos valores?.
Acostumbrados a lo cambiante, a lo rápido de la vida, a que un día oigas ¡cuánto te quiero! y al día siguiente todo pasó. Pasó el enamoramiento, el amor , el soportarse... Pero ¡ah!: "todo vale hermana". Si te sales de ese círculo apremiante, quiero decirte que cuando el mundo te oprima, y la gente no te entienda; cuando los amigos te olviden y los enemigos estén a ver si caes, piensa en Aquel que sufrió, todo esto y mucho más; que lo aguantó sin tener porqué; y sigue aguantando en hombres y mujeres; (miremos los periódicos). Y si aún esto no te consuela, entonces sigue acordándote de Él, pídele que te consuele, búscale, llámale, deséale. Mira en tu entorno y verás que camina junto a ti. Su mirada se hace irresistible, en silencio siempre, pero VIVA Y ESPERANZADA.
miércoles, 09 de julio de 2008
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Desde donde sale el sol hasta el ocaso, las monjas en plenas vacaciones siguen el ritmo diario, y todas gozamos en la alabanza con la que podemos comenzar el día poniendo en manos de Dios ese día caluroso, de trabajo para unos, y para otros de vacaciones. (-las fotos son las vistas de nuestro convento, lo que diariamente vemos y que nos hace unirnos “globalmente” al mundo que hay que CUIDAR-) Y terminarlo volviendo a acoger en vísperas el fruto de ese día dirigido por el Espíritu.
El nos eligió en la persona de Cristo,
antes de crear el mundo,
para que fuésemos santos

e irreprochables ante El por el amor

Amanecer en el Convento
El nos ha destinado en la persona de Cristo,
por pura iniciativa suya,
a ser sus hijos,
para que la gloria de su gracia,
que tan generosamente nos ha concedido
en su querido Hijo,redunde en alabanza suya.
Por este Hijo, por su sangre hemos recibido, la redención, el perdón de los pecados el
El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad . ocaso desde la huerta
.Este es el plan que había proyectado realizar por Cristo
cuando llegase el momento culminante:
recapitular en Cristo todas las cosas
del cielo y de la tierra.
claustro