Nacida en Madrid, dominica desde 1980, antes fui funcionaria del Ministerio de Agricultura, lo que llamaban Semillas, total analista de laboratorio, de semillas, claro. A la vez estudié Filosofia y Letras(entonces, en la Autónoma de Madrid, especialidad de Historia del Arte. Viajé mochila al hombro en las vacaciones por toda Europa, e incluso llegué a Egipto y Bulgaria, que era algo insólito por los años 70. Salía, estudiaba idiomas.... Traté de hacer la tesina con el entonces director del Museo del Prado, pero el gusanillo de venir a la vida contemplativa ya rondaba. Hice varios cursillos de pintura para restauración, y oposiciones para profesor de Instituto, pero el Señor ganó y soy feliz como monja en Toro desde entonces.
Con ello, he salido ganando pues no he perdido gusto por nada de lo anterior: leer, música, la celta me encanta, el deporte, el fútbol, y todo en general y además el ciento por uno, que es Dios.
viernes, 23 de enero de 2009
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En este libro conocido, las historias contadas, fruto de la fantasía quieren hacerse realidad: Aquí, la triste ralidad no se nos hace fantasía. Cada noche de guerra, es un silencio en la vida de una persona. ¡Han muerto mil o más!, en la locura trágica de esa guerra, (la franja de Gaza, ¡ya tiene nombre!), que nace sin saber cómo empezó, y no sabemos si terminará; está esperando un diálogo, una solución diplomática. Yo me pregunto: ¿y mientras tanto...?
Está la ambición de unos pocos, reunidos en sus cómodas sillas, sin frío, hambre, o sin el diario enfrentamiento a la desesperanza que hace que mil, y miles ... de personas sufran, mueran, sean cercenadas sus ilusiones, sus proyectos, las buenas acciones que se hubieran podido hacer en sus vidas. Pero no importa, al final sólo son un número más. Tampoco lo entienden los soldados jóvenes, que han de acatar esas ordenes surrealistas y terminan ellos mismos dentro de la locura del -no saber-.
La oración es una súplica constante ante tanta incompresión por parte de todos nosotros, aconstumbrados ya a la violencia. Nos hemos hecho todos hijos de Caín, marcados para siempre por la envidia y des-amor y des-humanización :¿"Acaso soy el guardián de mi hermano?" SI, SI Y MIL veces SI.
Creo estar oyendo las voces de tantos de nosotros que queremos seguir creyendo en la bondad del hombre, pidiendo a gritos: "Devolved la esperanza perdida en este absurdo trayecto. Es fácil de encontrar, su forma recuerda mucho a la del corazón.Es móvil, saltarina, brinca, nunca está tranquila es en verdad un CORAZÓN VIVO.
Quiero pensar que es sólo un mal sueño, y al despertar la serenidad y la armonía primera reina en cada uno de nosotros.
Haz un jardín y conocerás la felicidad. ¿Quién puede vivir sin jardín?
http://es.youtube.com/watch?v=FlV-WezkOI8