Nacida en Madrid, dominica desde 1980, antes fui funcionaria del Ministerio de Agricultura, lo que llamaban Semillas, total analista de laboratorio, de semillas, claro. A la vez estudié Filosofia y Letras(entonces, en la Autónoma de Madrid, especialidad de Historia del Arte. Viajé mochila al hombro en las vacaciones por toda Europa, e incluso llegué a Egipto y Bulgaria, que era algo insólito por los años 70. Salía, estudiaba idiomas.... Traté de hacer la tesina con el entonces director del Museo del Prado, pero el gusanillo de venir a la vida contemplativa ya rondaba. Hice varios cursillos de pintura para restauración, y oposiciones para profesor de Instituto, pero el Señor ganó y soy feliz como monja en Toro desde entonces.
Con ello, he salido ganando pues no he perdido gusto por nada de lo anterior: leer, música, la celta me encanta, el deporte, el fútbol, y todo en general y además el ciento por uno, que es Dios.
martes, 17 de febrero de 2009
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Detrás de las palabras...¡tantas hay que son poco evangélicas! - ¡ las situaciones de la vida alas que se refieren menos!-, siempre está la palabra Medidas: contra las crisis...medidas...; contra la violencia de género... medidas; contra la guerra... medidas; contra la corrupción ...medidas, y un largo etcétera que todos conocemos.
CON OTROS OJOS TAMBIÉN TIENE SU MEDIDA y es la del ESPÍRITU, con sus frutos de paz, alegría, comprensión, dulzura, etc..., hará que la amargura del mundo se vuelva LUZ. Y la palabra tan manida de violencia, que a mi me gusta llamarla "electricidad estática en el ambiente", se vuelva sentido del humor, que tanta falta hace. Que los verdaderos amigos no acudan sólo por el interés y egoísmo de lo que pueden sacar, sino en la entrega generososa y desinteresada de la persona. Y, así, lreconozcamos fácilmente la impronta de la huella que deja Dios en el corazón de cada uno.
Pero hay otra palabra a la que doy vueltas, y es la reconversión, pregunto: ¿pero es qué ya ha habido conversión?
La palabra de volverse a Dios en el corazón ha perdido todo el sentido. ¡Qué paradoja!.
Lo cierto es que el DESIERTO es una línea que divide el horizonte y detrás de ella está seguro el OASIS. Y en el desierto hay conversión.
¡Una noticia! ¡Hay muchas hermanas que escriben en blogs públicos! Tienen mucho que decir, no os perdáis los artículos de María en cuyo blog (el último) ¿qué quiere Dios de mi? hace una profunda reflexión. Otras mandan fotos; ya iré dando direcciones.
Gracias por el nuevo portal, está genial; por todos los colaboradores, ¡buen trabajo!; y enhorabuena a mis compañeros de blogs, de la que soy una ávida lectora. Gracias a todos.