Nacida en Madrid, dominica desde 1980, antes fui funcionaria del Ministerio de Agricultura, lo que llamaban Semillas, total analista de laboratorio, de semillas, claro. A la vez estudié Filosofia y Letras(entonces, en la Autónoma de Madrid, especialidad de Historia del Arte. Viajé mochila al hombro en las vacaciones por toda Europa, e incluso llegué a Egipto y Bulgaria, que era algo insólito por los años 70. Salía, estudiaba idiomas.... Traté de hacer la tesina con el entonces director del Museo del Prado, pero el gusanillo de venir a la vida contemplativa ya rondaba. Hice varios cursillos de pintura para restauración, y oposiciones para profesor de Instituto, pero el Señor ganó y soy feliz como monja en Toro desde entonces.
Con ello, he salido ganando pues no he perdido gusto por nada de lo anterior: leer, música, la celta me encanta, el deporte, el fútbol, y todo en general y además el ciento por uno, que es Dios.
viernes, 17 de julio de 2009
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Hay 1 comentarios
El virus de la tristeza.
He oído una noticia, de esas que pasan desapercibidas..Resulta que nuestros críticos, esos que conceden, las famosas naranjas y limones, este año no han sido cómo otros, porque¡¡¡¡tienen el virus de la tristeza!!!!. No es una gripe A, ni H, ni ninguna de otra letra, es el virus de la tristeza. Pienso: las personas ¿somos capaces de generar los virus? Siempre he creido que era al revés, nos los transmitían…Pero está visto que, dadas las circunstancias de la vida, sí, los creamos y transmitimos, y la Naturaleza, los frutales, las plantas, las flores, los campos y hasta los animales son reflejo nuestro. Quizás el espejo…¿? No lo sé.
Lo que si tengo claro, es que CON OTROS OJOS, podemos mirar nuestra vida de alrededor y amargarnos, o ser esperanzados a pesar de la edad que tengamos. ¡Quépoco sirve para conformarnos! En el plano afectivo, una mirada de compasión, una sonrisa, una palabra amable sin ritos,. Sí, por ahí deberíamos empezar. Después nos toca el no “aburguesamiento” de nuestra situación. Nuestra vida, aparte de renuncia, debe ser denuncia, sólo desde una pobreza del Evangelio. Es decir:"Presumo de mis debilidades porque así reside en mí la fuerza de Cristo”. Ante el virus de la Tristeza, vitamina del Evangelio. La vitamina E,(que es la que fija el calcio en los huesos, gracias a que se toma el sol). Traducido = Tener fijos los ojos en Cristo, con el corazón de El, para que, gracias a nuestro (E), podamos dar la Esperanza del Evangelio como vitamina contra el virus.
Para que no sea un “sermón” os dejo con una canción de Rosana (me gusta).
http://www.youtube.com/watch?v=3kV5PeRIp54