Nacida en Madrid, dominica desde 1980, antes fui funcionaria del Ministerio de Agricultura, lo que llamaban Semillas, total analista de laboratorio, de semillas, claro. A la vez estudié Filosofia y Letras(entonces, en la Autónoma de Madrid, especialidad de Historia del Arte. Viajé mochila al hombro en las vacaciones por toda Europa, e incluso llegué a Egipto y Bulgaria, que era algo insólito por los años 70. Salía, estudiaba idiomas.... Traté de hacer la tesina con el entonces director del Museo del Prado, pero el gusanillo de venir a la vida contemplativa ya rondaba. Hice varios cursillos de pintura para restauración, y oposiciones para profesor de Instituto, pero el Señor ganó y soy feliz como monja en Toro desde entonces.
Con ello, he salido ganando pues no he perdido gusto por nada de lo anterior: leer, música, la celta me encanta, el deporte, el fútbol, y todo en general y además el ciento por uno, que es Dios.
jueves, 19 de marzo de 2009
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Para una mirada de mujer contemplativa y en claustro es difícil hablar, decir algo del mundo actual, de esta sociedad que de puro dinámica llega ser una vorágine. Ni que decir tiene que nada me da sentido de “vida”, solo Dios Pero un Dios no hecho a nuestra manera y como queramos, sino el Dios que nos habla a través de Cristo a cada uno de nosotros en el Cuerpo que todos formamos con El. No es pura teoría, ni las bonitas palabras de siempre, sino que cada noticia que me llega, me acuerdo de las palabras “Bienaventurados..”; y resulta que es como el que oye llover.
Nuestro tiempo ( parece el peor de todos porque lo estamos pasando); pero las crisis son de siempre, las ha habido y las habrá. ¿Valores en nuestro mundo? No lo sé, sólo sé que no hay nada nuevo bajo el sol, quizás ahora todo es más encarnizado, nos vamos haciendo mayores, somos más críticos, pero sí es cierto que NO CONFÍAMOS EN DIOS, para nada. Cada cual quiere las cosas a su modo y manera. ¡Vaya una Cuaresma!¡vaya una preparación! Y Jesús sigue sin decir nada, sin echarnos nada en cara absolutamente nada: solo hay un plan de vida, son sus obras, es su compasión, compresión y su GRACIA. Nuestro Padre Santo Domingo tenía una fijación de joven , ¿cómo estudiar en pieles muertas si las vivas se estaban muriendo? Ahora se muere con tanta facilidad…, la vida ya no tiene ningún sentido: o no dejamos nacer o matamos alegremente en nombre de –no se qué-para y por nada. También decía Sto Domingo ¿qué será de los pobres pecadores?.
NO soy capaz, yo la primera, de compadecerme así, de vivir así, de entregarme así. Si lo fuera el testimonio nuestro sería arrollador. Si en mi contemplación, en ese silencio para que El me llene, no soy capaz de transmitir lo contemplado, debo examinar qué me va faltando y fallando: ¿el Amor Primero, el que me ha sellado y llenado? Quiero volver a sentir todo aquello que un día me encandiló para poder transmitir, con las obras, que existe la fraternidad, el servicio, la comunidad. Compasión, misericordia y amor…. Todo lo demás me sobra.”Bienaventurados seremos entonces.La Vida estará en nosotros, con nosotros y para nosotros.