Nacida en Madrid, dominica desde 1980, antes fui funcionaria del Ministerio de Agricultura, lo que llamaban Semillas, total analista de laboratorio, de semillas, claro. A la vez estudié Filosofia y Letras(entonces, en la Autónoma de Madrid, especialidad de Historia del Arte. Viajé mochila al hombro en las vacaciones por toda Europa, e incluso llegué a Egipto y Bulgaria, que era algo insólito por los años 70. Salía, estudiaba idiomas.... Traté de hacer la tesina con el entonces director del Museo del Prado, pero el gusanillo de venir a la vida contemplativa ya rondaba. Hice varios cursillos de pintura para restauración, y oposiciones para profesor de Instituto, pero el Señor ganó y soy feliz como monja en Toro desde entonces.
Con ello, he salido ganando pues no he perdido gusto por nada de lo anterior: leer, música, la celta me encanta, el deporte, el fútbol, y todo en general y además el ciento por uno, que es Dios.
sábado, 23 de mayo de 2009
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Estuve el día 14 en la "Hora Encendida". ¡Cómo disfruté!. En en todos los sentidos. Primero pude estar con mis hermanos, después ver la creatividad de los jóvenes que se mueven para predicar ante los nuevos retos; a pesar de ser sacrificado lo hacen con alegría. El interés de todos ellos por dar a la sociedad un conocimiento amplio del carisma dominicano. Las interesantes preguntas de fr. Lester. El cariño, la sinceridad, la espontaneidad que se respiraba; y, sobre todo, esa gran creatividad de predicación de nuestro hermano Fr Félix Hernández, con sus dibujos, sombras, y la voz en off que los lo iba sugiriendo. Gracias de todo corazón por es HORA ENCEDIDA.
H hacer: O oración; R razonamiento; A acogida
E estar enamorados del carisma dominicano; N nuestro momento; C cercanía; E encuentro fraterno; N Nuestro Padre Predicador; D dominicanismo luz y verdad en la iglesia; I ilusión; D donación; A de AMOR. HORA ENCENDIDA
Y no quiero que pase este momento para unirme a mi hermano y compañero de blog, Fr. Antonio; se nos ha ido con el Padre - ¿pérdida? - el gran M.Bededetti. Todas las palabras sobran. Quedan sus poemas que una y otra vez, como mantras podremos decir, retener, y aprender, sintiendo en el corazón todo el sentimiento que tuvo en su vida, y que nos transmite a nosotros como verdaderos testamentos y experiencias.