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Blog Con otros ojos

Sor María Dolores Pérez Mesuro

de Sor María Dolores Pérez Mesuro
Sobre el autor

29
Nov
2009

Momentos

5 comentarios

 

Hay momentos en los que te sientes mal, aún diciendo o contando la historia de tu vocación. El sábado pasado fue uno de ellos. Vinieron a ver el museo un amigo de la Comunidad y otros conocidos de él: Como eran horas intempestivas no estaba la guía; gustosamente se lo estuve enseñando. En un momento de la visita y a raíz de lo que se iba viendo, me preguntan por la vocación, y cómo es que había optado por dejar todo para realmente vivir esta vida “insulsa” (para ellos).
 Yo no tenía ninguna gana de empezar a contar  mi “vida”, ya que el ambiente no era propicio; me sentía como los monos que se van a ver en el zoo, ellos, al menos hacen hasta gracia. Sin embargo no queriendo parecer maleducada conté por encima un poco mi experiencia de vida, el por qué tenía la sensación de falta; el cuestionamiento sobre mi vida y la inquietud  religiosa que sentía…; pero entonces oí las palabras que no quería escuchar: “¿Veis…? son normales”.
 No quería oírlas, pero más de una vez  nos dicen–son normales- . Pero, ¿dónde radica la normalidad, para la gente? Nunca se nos ocurre decir que los demás no son –normales- porque viven otra vocación distinta a la nuestra. Si leemos detenidamente el Nuevo Testamento nos lo dice el Señor mismo, unos…los llamados, los que puedan etc.…
Me quedé mal porque es difícil:  primero expresar los sentimientos, segundo expresarlos cuando te sientes observada para emitir un “juicio” con criterios distintos a los que tu expresas; y tercero por la falta de educación de quien no cuenta con el sentimiento de la persona.
 Gracias a Dios, Él sigue llamando, y hay personas que quieren seguirle cuestionándose, como muchos, el sentido de la propia vida.
Una joven acaba de entrar en las dominicas de Lerma (ver Ecclesia digital), y en estos últimos meses sólo en algunos conventos ha habido 4 profesiones de jóvenes, tomas de hábito.
 Todas tienen una historia, que no dejamos atrás, sino que vamos transformando en nuestro interior con esa sed y búsqueda que todos tenemos. Al final de la conversación sí que les dije, ahora después de treinta años puedo decir, que: soy feliz y libre, muy libre.
 
 
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lola
30 de noviembre de 2009 a las 13:28

Si te sirve de consuelo, yo estoy en el mundo, pero como soy catolica e intento vivir coherentemente mi profesion tampoco me entienden y creen que soy rara, asi que tampoco hay que irse tan lejos. Gracias

ANONIMO
8 de diciembre de 2009 a las 00:28

Para mi una monja no es solo normal sino una gran persona con un gran corazón que tiene el privilegio de servir a Dios.

Josecarlos
17 de diciembre de 2009 a las 20:01

Casualmente hace poco lei la conferencia que Fr.Timothy Radcliffe, OP. dedicaba a los religiosos de vida consagrada franceses, y aun siendo seglar, entiendo eso que se siente, cuando los demás se dicen entre ellos, pero lo ves si son normales. En esos momentos uno gritaria, diria irónicamnete basta o practicaría cualquier tipo de violencia inofensiva, con el alma cándida que origino el comentario; casi siempre piensas ¿de que me serviría clarificar mis razones, e intentar que me comprendan y optas por poner buena cara o mirar al techo y pasar a otro tema. En la conferencia mencionada, Fr. Timothy diseña una metafora para sacar de su marco habitual el tema de la vocación religiosa y la define como un ecosisistema en el cual nuestro guia espiritual es el ecologista. Consuelan bastante sus palabras, sobre todo para quien vive momentos como los que Lola describe en su blog Momentos.

Azucena
18 de diciembre de 2009 a las 23:52

He descubierto por casualidad su blog y aunque le parezca raro me gustaria preguntarle algo sobre la vocación, o más bien, sobre la vocación no respondida abiertamente, me explico: si se siente su llamada y se responde a su llamada pero en silencio sin decirselo a nadie, sin entregarse a la vida consagrada, incluso sin pertenecer de forma muy activa a la iglesia, si se vive ese amor como en secreto pero con mi entrega y mi unión a El, pero con tal intimidad que nadie pueda incluso ni imaginarselo ¿qué significa? ¿es cobardia por mi parte?¿son las circunstancias personales? solo se que de momento solo puedo sentirme su amante en secreto, como en las antiguas novelas, y por otra parte fascinada de que tal intimidad quede solamente entre Él y yo.

Anónimo
27 de noviembre de 2016 a las 22:36

Mi admirada Madre Dolores, esa pregunta nos la hacemos muchas personas, ¿Soy normal? Que es ser normal? No destacar, no ser singular o reseñable , Ser vulgar en el sentido de corriente. Ser cobarde en el sentudo de esconderse en la masa y en su opinión o nos ser valiente en opinar o hacer lo que uno piensa sin preguntarse la opinión de los demas o ser politicanebte correcto.y.... ya me entiende.
No Hernana, Usted no es normal. Usted es una privilegiada,como pocos incluso pueden llegar a entender o ver. Ustedes son elegidas por el ESPÍRITU. Su humildad, su sencillez su docilidad les hace vulnerables ante la dialéctica Verborrea de algunas personas.
Por el hecho de no ser normales no son bichos raros cómo algunos incultos o mal educados pueden verlas.
Usted ya lo ha dicho en alguna ocasión no vemos la vida como es sino como somos. Puede alguien opinar de algo que desconoce? Pienso que no, y aunque opine a nosotros debe darnos igual.
Para vivir es necesario morir para renacer y dar fruto es necesario haber muerto previamente como el grano de trigo muere en la tierra antes de dar fruto. La Cruz nos hace uno en Cristo vivamos la Cruz de la descalificación como un privilegio que nos acerca y nos hace uno con Cristo. La Cruz un regalo qué pocos entienden y nos aproxima a Cristo me lanzaban flechas y me llegaban rosas, dicen los budistas.
Bienaventurados los limpios de corazón los humildes los dóciles... de ellos es el reino de los cielos. Suyo es el Reino hermanas aqui en la tierra en su comunion con la presencia del ESPÍRITU como en el cielo que les espera el PADRE par formar oarte de El.
Antes deben dar frutos en la tierra sus Dones recibidas, recen con confianza a nuestro PADRE por ustedes, oir las vocaciones sean ricas y fructíferas por su oesada carga de los templos les sea aligerada para se didiquen a lo "Mejor" como Maria y que nadie se lo quite. Me gusta mucho esta imagen, y los que piensen que su vida es insulsa.... ellos se lo pierden y no saben.lo que dicen.
Madres recen tambien por todos nosotros que la vida de oadre de famila no es facil tampoco. Ahora lo más bonito es ver y sentir que lo que más quiere un padre es a sus hijos este amor incondicional me ayuda a tener una confianza inquebrantable en el amor del Padre.
La PAZ de DIOS sea con tido nosotros.

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