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Blog Con otros ojos

Sor María Dolores Pérez Mesuro

de Sor María Dolores Pérez Mesuro
Sobre el autor

31
May
2020
Pequeño cuento de Pentecostés
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Pequeño cuento de pentecostés

 Resoplaban.

Resoplaban esforzados con un empeño firme por descubrir las fuerzas vivas de la vida y dominarlas. Investigaban mirando fijamente el funcionamiento de las cosas.

No se conformaban con que no hubiera más que lo que había funcionado siempre como siempre. Querían evolucionar, desarrollar formas nuevas de configurar la realidad abriendo una fuente de vida más plena. Innovar, hacer nuevas cosas, dejar atrás el aburrimiento que provocaba la realidad cuando ya se había conocido y utilizado.

Cada día se les veía entrar en su laboratorio I+D+I dispuestos a dejar la vida para dar vida o para dar algún aparato nuevo a la vida o un poco más de tiempo a la vida o más facilidades a la vida… Y allí permanecían concentrados, fieles a su trabajo todo el día.

Hombres y mujeres de todas clases, de todos los lugares, de todas las condiciones empeñados en el dichoso I+D+I en el que habían puesto todas sus esperanzas: “Algún día lo lograremos -se decían-. La vida será solo una explosión de vida”.

Pero el mundo, si bien mejoraba, no dejaba de dar vueltas siempre a las mismas preguntas, a los mismos dolores, a las mismas esperanzas, a las mismas frustraciones.

Y como siempre sucede con los grandes descubrimientos, el azar visitó un día el laboratorio. Uno de los jefes de departamento cayó de repente al suelo, como fulminado por el pálpito de muerte que traían siempre escondido en sus maletines. Todos dejaron sus proyectos y le rodearon compungidos, impotentes, hasta que un joven de bata blanca que solo se dedicaba a ordenar el caos que los jefes de departamento dejaban al final del día, y al que solo conocían porque, el muy friki, había pintado un jardín en su bata blanca, se arrodilló en el suelo y le susurró una palabra de aliento en su boca.

Entonces, ante el asombro de todos, el que se había desmoronado como una estatua de pies de barro, se levantó con una sonrisa, y alguien creyó escuchar al joven decir: Mirad que hago todas las cosas nuevas. Aunque los demás solo le vieron volver a su escondido puesto y seguir ordenando el caos del laboratorio.

 

He querido compartir este pequeño cuento de nuestor buen amigo y sacerdote Paco García.

Gracias

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20
Abr
2019
¿Se volverá a repetir?
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     Leyendo testimonios de los supervivientes a los campos de exterminio en de la segunda guerra mundial, resulta que en mi mente se queda con aquellos que han muerto , y no con el testimonio de los vivos, quizás ellos están para que no se apague esa llama del recuerdo.

Me pregunto ¿y ahora?

En este momento del año 2019, el recuerdo de tantas personas que desde entonces han sufrido holocaustos, genocidios, no en Europa como tal, sino en otros lugares, desde 1945, a ellos les preguntan: “¿Vds. piensan que se volverá a repetir? Ellos o no contestan o dicen ¡ojalá!”; pero sí se ha vuelto y se sigue repitiendo porque el poder de la autoridad desenfrenada es una droga, quien lo prueba quiere más y más, nubla el entendimiento, nubla tanto, que la dignidad de la persona se pierde y se refinan más los métodos de exterminio.

Ya no me pregunto el por qué sino para qué, en mi vida, en esta vida que Dios quiere para mi y que trato de hacer su Voluntad como el Hijo, qué puedo hacer?

Difícil ¿eh?, la conciencia tiene tantas contestaciones siempre que aletargan el ser humano. Estoy cansada de que se repitan tantísimo las situaciones…

Reconozco que necesito oír de Cristo Resucitado, “Volved a Galilea”.

 No es una contradicción lo que digo, en Galilea habían escuchado todas las palabras, habían visto todos los gestos, habían recorrido todos los caminos… pero era necesario escuchar, mirar, caminar desde una perspectiva que antes no tenían.

 

Ahora, desde el final del camino, la historia de Jesús aparece cimentada, muestra toda la fuerza y toda la verdad que contenía y no había sido percibida por los discípulos sometidos a los deseos humanos, demasiado humanos de su corazón. No era posible entregarse del todo a Cristo sin la fuerza de su resurrección,

 

Eso me pasa a mi “demasiado humanos”, ¿quién se atreverá a pedir milagros contemplando con verdad a Cristo crucificado? Pero ¿quién desesperará al verle Señor de la vida y de la muerte, atado por amor y para siempre a nuestra humanidad?

 

(Curiosamente y por estadística hubo muchos más suicidios después entre los supervivientes).

 

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24
Feb
2019
Susurro y el Grito dramático
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Entre la marea de tantas noticias(ya no hace falta mucho “ojo”, para saber las falsas de las verdaderas) y su manipulación, veo que las personas desde su propia historia, buscan, buscan y buscan , a veces, la mayoría , no encuentran la mano amiga en el momento adecuado… ¡pero nos necesitamos todos tanto!…

Sin embargo, cuando encuentran a Jesús, Camino, Verdad y Vida, es todo diferente, lo mismo pero diferente..

Sí, realmente Jesús es el único que nos transforma desde dentro, él pregunta: “Vosotros, ¿quién decís que soy yo?”.

La pregunta de Jesús no invita simplemente a explicitar una respuesta que coincida con una realidad ya dada.

La verdad se establece en cuanto le conocemos como lugar de encuentro con nuestra plenitud, en cuanto plenitud ofrecida por Dios mismo (mediador de nuestra salvación).

Allí se va fraguando la verdadera vida.

He leído: “Jesús se ofrece como el susurro salvífico de Dios para todos y, a la vez, el grito dramático de todos hacia el cielo; en Jesús se dibuja históricamente la integridad de la vida humana sin perder sobrenaturalmente la fragmentariedad de la misma; en Jesús se dan la cercanía máxima del Dios creador de vida y la radical distancia y soledad que permite al mundo ser él mismo…; y testimoniar que frente a Jesús se dan, a la vez, la atracción máxima de la vida humana hacia su fundamento último (“No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino”, Lc 24, 32) y el rechazo violento por la misma constitución del hombre en este mundo (“¡Fuera, fuera, crucifícale!... No tenemos más rey que el Cesar”, Jn 19, 15). FGC

 

Lo acojo en mi corazón pues la “tensión” de la vida misma, es la que hace buscar.

Nosotras las monjas no somos ajenas a nada de ello, ya lo hemos dicho una y mil veces, la oración quiere ser el apoyo para el “Susurro y el Grito dramático” de todos y cada uno, y buscando, buscando caes en Adoración.

 

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10
Dic
2018
Solo le pido
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 Lo único que pido es poder desacostumbrarme de mi, para Acostumbrarme a Él.

Desacostumbrarme de la palabras estériles para acostumbrarme a la Palabra fecundada en el silencio, en la soledad en que vivo y en el ser-siendo.

Amar, acercarme a mis hermanos para ser especial en cercanía.

Dar sentido a la vida en pura contemplación, la Ley del Amor que conoce hasta lo más profundo de mi e incluso me sumerge en el Misterio.

Misterio de Dios tan inexplicable como lo es el Amor.

Amor centro de la vida que ha nacido de la des-centralización y el des-acostumbrarse, el des-montaje de lo propio, juicio y prejuicios.

Amor de la Nada para que en la Nada encuentre amor. Escucha de los sonidos que nacen de la meditación, y vida diaria regalada del “pan nuestro de cada día”.

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6
Sep
2018
Sobre la santidad "pequeña"
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"Nuestra vida no es algo que le preocupe para nada al hombre actual. Está completamente perdida en abstracciones. La tragedia del hombre moderno es que su creatividad, su espiritualidad y su independencia contemplativa están sofocadas por un super ego que se ha vendido a la tecnología”.
 
El Papa ya lo indica en la Exhortación sobre la Santidad, pero ya personalmente antes, me gustaba percibir familias que se cuidan con amor, hombres y mujeres que trabajan para que la casa sea un lugar donde haya alegría que aun estando enfermos , los y las consagradas ancianas que siguen sonriendo y sosteniendo con esa sonrisa la sencillez de la verdad en la vida .
Me gusta ver la vida sin parafernalias que nos distraigan, niños, bebés felices.
Una constancia por seguir adelante, los “santos de la puerta de al lado”, pequeños y mayores que muestran la presencia de Dios. estos son los que alientan en la debilidad, las dudas, hacen que levantemos los ojos al Crucificado y digamos: Soy una pobre, pero tú siempre puedes hacerme un poco mejor, entonces la santidad hará que crezca en los pequeños gestos.
 
Veo con alegría la oración de T.Merton “… Guíame y hazme desear ser de nuevo santa, aún en medio del desaliento, cansancio ,y a veces hasta la desesperación por no comprender.
Quiero obrar de acuerdo con tu amor, no te pido más que misericordia y siempre a tu lado.”

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24
Jun
2018
Silenciosa y sugerente
2 comentarios

Podría empezar este post de muchas maneras, sin embrago solo diré:

Tu palabra me da vida.

En el rezo diario, en la oración meditada y en los momentos del día a día, veo cada vez más el gran abismo de la Palabra con las palabras que nos llegan de las noticias.

Tocan y se va en un rápido <chasquido de dedos>

Repite, repite, repite. Escucha, escucha, escucha.

Deja que Dios te golpee delicadamente con su Palabra y modele tus sentimientos y tus acciones, tu mirada y tu esperanza.

Acercarte a la Palabra de Dios despacio, como un ciego que comienza a leer en ‘Braille’.

Ir poco a poco, por pequeños fragmentos.

Tocarla despacio, sentir su hondura, entrar en su profundidad.

  • Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros (2 Cor 13, 1)
  • Enséñame tu camino para que siga en tu verdad; mantén mi corazón entero en el temor de tu nombre (Sal 86, 11)
  • Dejad de denigraos unos a otros, hermanos. Uno solo es el legislador y el juez, el que puede salvar y destruir. ¿Quién eres tú para juzgar al prójimo? (Sant 4, 11-12)
  • Si hay entre los tuyos un pobre, en tu ciudad, en esa tierra que te dará el Señor, tu Dios, no endurezcas tu corazón. Abre la mano y préstale a la medida de su necesidad (Dt 15, 7-8)
  • Todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, todo lo que es virtud, tenedlo en cuenta, y Dios estará con vosotros (Flp 4, 8)
  • No devolváis mal por mal o insulto por insulto; al contrario, responded con una bendición, porque para esto habéis sido llamados: para heredar una bendición (1Pe 3, 9)
  • No seamos presumidos, provocándonos y envidiándonos mutuamente. Arrimad todos el hombro a las cargas de los otros, que con eso cumpliréis la ley de Cristo (Gal 5, 26; 6, 2)
  • Esto es lo que el Señor desea de ti: que defiendas la justicia, ames la honestidad y camines con humildad (Mi 6, 8)
  • Defiéndeme, Señor, de los que tienen la mentira en su boca y no les importa jurar en falso (Sal 144, 11)

Bueno después de estos versículos que ofrezco tímidamente como ejemplos, creo que ahora comprendo: “Estamos en el mundo sin ser de él” .No te bloquees , con los Ojos de Dios se observa el mundo mucho mejor.

<<<Todo lo que se parece a la realidad es pura coincidencia>>>.

 

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6
Abr
2018
El manantial de la resurrección
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   Todos estamos habitados en el fondo más recóndito de nuestro ser por una presencia de Vida que al brotar nos crea, nos alienta y nos abre de continuo a la esperanza.
Sin embargo, a partir de un determinado momento, dejamos de creer que es así, dejamos de ser esos niños que se fían de su permanente fluir de la vida.
Olvidamos lo más profundo de nuestro ser y nos volcamos hacia lo que tenemos a mano, lo que pareceríamos poder dominar como si en ello estuviese el manantial que los golpes y la oscuridad de la vida nos ha ocultado.
Por eso vivimos desesperados pues nos agarramos a lo caduco como si de ello pudiéramos sacar el agua de la vida.
Almacenamos así desesperación y contaminamos nuestro corazón, con un egoísmo que intenta succionar la realidad para vivir, sin nunca conseguirlo.
La resurrección de Cristo vuelve a dar a nuestros ojos la mirada de los niños, sin ser infantiles, sin negar la realidad de muerte y oscuridad, si es que queremos mirar y ver, ver y creer.
Jesús resucitado nos muestra cómo su cuerpo, que pereció en una cruz, fue transfigurado por este Manantial paternal que nunca se agota.
No le hizo falta creer en la resurrección, le bastaba creer en este Padre eternamente dador de vida que le habitaba. Confiando en Él sus ojos podían ver los brotes de eternidad en el mundo de los lirios caducos y los pájaros mortales, en la moneda insignificante de una viuda generosa, en la atención de un samaritano a un desconocido…
 

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15
Mar
2018
Las monjas lloramos también
2 comentarios

¿Se puede ver la grandeza de Dios en la creación cuando nuestros ojos están cegados por el dolor?
Cuando nos dijeron la noticia de la desaparición del niño del Armería y su muerte ha hecho que estuviésemos pendientes de ello, día tras día hemos tenido presente al niño en nuestra oración a él, a sus padres, a la familia, y poco a poco hemos ido conociendo (en nuestro caso, ya que no vemos las noticas todos los días) detalles de su vida.
Al enterarnos de su muerte, hemos ofrecido tanto dolor al Señor, pero… nos ha hecho llorar su madre.
Madre que en sus rasgos hay tristeza pero limpios de venganza o rencor (Bienaventurados los limpios de corazón).
Si la cara es el espejo del alma, la de esta esta madre es de una generosidad sin límites.
Cómo acaricia la pena de otros que llegaban a ella, cómo consuela a su exmarido y sobre todo las palabras sencillas que han salido de su boca, han hecho que las monjas lloren; las monjas lloramos también.
Las monjas lloran con los que lloran, oramos para poder reír con los que ríen y para que nuestro corazón, sólo porque “conocemos a Dios”, se nos vuelva como el de la madre limpio,  que barramos el mal que no hace más que generar otro mal y sólo oigamos, sintamos y veamos la bondad de las personas.
Nadie está obligado a creer, como tampoco a amar y, sin embargo, son la fe y el amor las únicas realidades que nos ayudan a vivir con esperanza en este “valle de lágrimas”.

 

 

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30
Dic
2017
Curas ¿para qué?
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Curas, ¿para qué?
Difícil pregunta que casi nadie se atreve a responder por miedo a los juicios de los otros, a caer en la propia hipocresía o a enfrentarse con la cruda realidad de los hechos que parecen contradecir las teorías.
¿Quién responderá entonces? Porque sólo contestando a esta respuesta encuentra sitio su vida en el mundo.
Quien dice necesitar un cura no es extraño que después no quiera hacerle mucho caso o tenga que cargar con sus manías, torpezas o pecados, y sin embargo...
Quien dice querer ser cura no es extraño que al poco tiempo le espante la tarea, le abrume la confianza en él depositada o le avergüencen sus propias contradicciones, y sin embargo…
Y Dios, que parece necesitar a los curas, no es extraño que tenga que utilizar (la Escritura está llena de ellas) terribles palabras de juicio sobre ellos hasta dar la sensación de puro arrepentimiento, y sin embargo…
Quizá haya que empezar un poco antes. Y percibir que existe una Palabra que todos buscamos, una Palabra que nutre el corazón con la fe necesaria para ponerse en pie, con la esperanza necesaria para caminar hacia el futuro, con el amor necesario para saciar las fatigas del camino. Que existe una Palabra pronunciada desde el cielo y que tomó cuerpo en la tierra.
Una Palabra que de cuando en cuando dice tú eres mío, sólo mío, y alguien siente que su boca está hecha para ella, que su alma no puede contenerla en su fuerza de vida, que su vida no puede no hacerla celebración y destino común.
Entonces es a esta Palabra a la que hay que preguntar, ¿por qué un cura?Pero ella no responde, sólo dice acógeme de sus manos y su boca, hazme uno con tu cuerpo, ayuda a que me encarne santa en todos y para todos.
La pregunta se convierte entonces en alabanza: Por Cristo, con él y en él…, y todos aclaman a una su salvación: Amén.Aún así todavía vamos de camino hacia nosotros mismos, con el polvo pegado a nuestros pies.

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24
Oct
2017
El Tiempo de la vida
1 comentarios

Parece que fue ayer cuando comenzaba a escribir en este blog “Con otros ojos”y ya han pasado 10 años.
Ahora creo ha llegado el momento en que otras hermanas también participen, en él y la mirada femenina, de mujer consagrada en el claustro como contemplativa pueda seguir expresándose de distintas maneras, la mirada será la forma en que cambie, no los hechos o la vida.
Me llevo un corazón esponjado, gracias, gracias a todos los que me habéis “sufrido”, os llevo muy dentro sabiendo que en la oración ante la Presencia de Dios estáis ahí conmigo.
Todo está en tus manos,
Todo está envuelto en tu presencia,
Todo alcanza gloria en ti.
Se disuelve el mal al contacto con el misterio de tu ser; el amor se alcanza a sí mismo en tu encuentro con la vida; y hasta los contrastes disonantes se hacen música si tú diriges sus caminos.
La velocidad se detiene a descansar y el stress se disuelve en el baile lento de tu abrazo.
Todo está en tus manos, nada temo.
Todo es atraído por tu llamada, nada nos detendrá.
Todo nace de tu aliento siempre atento al que quiere respirar tu voluntad.
Todo es tuyo, en ti vivimos, nos movemos y existimos.
Silencio y unificaciónde la persona en una sola aspiración.
Silencio en infinidad de expresiones, pero su Misterio La Palabra hecha carne.

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