Sed dulces en la humildad y sereis capaces de conocer la verdad entera
Bto. Fr. Enrique Seuze
Blog de: Sor María Dolores Pérez Mesuno

SIEMPRE

lunes, 22 de febrero de 2010 | Hay 7 comentarios

Tardo en escribir, porque se me ha roto el PC, disco duro ¡vaya gracia!

Pero llevo dias queriendo deciros que ya hace 30 años que entré en la Orden. Al principio creí (despues de largas luchas, y dudas) que "ya era monja". También pasé la crisis de los 40. No tan despojada como cuando entras, se te van adhiriendo cada vez, diriamos..., más cosillas. Pero cuando el Señor está detrás de ti se apaña como puede para que sigas.

Ahora a los 55 veo todo distinto,parece otro día más pero nada es igual, necesito CADA VEZ MÁS A MI COMUNIDAD, NECESITO A MIS HERMANOS DE LA ORDEN, EL SILENCIO, LA INTIMIDAD, LA SOLEDAD ,Y SOBRE TODO BUSCO MÁS Y MÁS A CRISTO EN TODO.Necesito a CRISTO, así me siento más humana.

La naturaleza cada día es nueva: llueve,hace frío, hoy una bandandada de palomas, mañana serán otras aves, etc. El ciclo de la vida repetido y nuevo.

Si volviese a nacer haría lo mismo y en el mismo Monasterio. Por eso quiero que cada Cuaresma no sean sólo palabras, sino que vayan dejando en mi piel las marcas de la experiencia de mi vida, siempre junto a Él.

 



Desde que sale el sol hasta el ocaso

domingo, 24 de enero de 2010 | Hay 6 comentarios

Existen algunos ratos en la vida, inexplicables. Hoy por ejemplo, estoy pensando en lo que sucede en Haití; pero tengo que vivir el día a día. Y resulta que las amistades, me echan un “jarro de agua fría”, porque al final uno se siente que no comprenden nada. ¿Es mejor callar? Creo que eso es cariño, amor por los demás, etc... En el Evangelio, vemos que Jesús, no echa en cara nada, sólo atrae a las personas, y dice,"anda y no peques más"… De eso se trata, de vivir, en armonía y comprensión. ¿De qué valen las palabras bonitas, si sólo es para dejarte así, medio digamos “tirada”, sin ni siquiera una compañía? Sólo es un momento en que se necesita solidaridad, cuando aparece la gente. Después se marcha. NO puedo decir que no sintamos Haití, y tantas guerras, no, es que estamos allí, rezando, sufriendo, pensando, apoyando. Esa es la misión. No tratar ahora de otra cosa. Creo que ni  los amigos entienden nada.



y ahora qué?

martes, 12 de enero de 2010 | Hay 2 comentarios

Y ahora, Dios hecho uno de nosotros, pero ¿sabemos saber que El es uno más. Que, como la mayoría no cuenta para nada, que tiene que ir a trabajar, que tiene que ir a la oficina de desempleo, que tiene la casa que necesita un arreglo a fondo…-si es que la tiene-.Que no llega a final de mes, que hay violencia de género, que pasamos de largo porque el mundo no es más que un gran suceso, que sólo nos hablan de enfermedades o guerras, que nos manipulan…y que todo apesta. Sólo El tiene ahora nuestras manos y nuestros pies, nuestro cuerpo, para AMAR. Sin embargo nosotros salimos ganando; es verdad que existe mucha palabrería; pero no somos nada sin El. Estar con El significa enfrentarnos a cosas que no entendemos y sólo mirar, acompañar, escuchar. No sé por qué, pero tú siempre estás ahí, paciente, callado y en el silencio dándonos el Espíritu consolador. Nos preocupa no saber; vivimos el presente, conociendo y añorando un pasado que nos queda raquítico; y somos incapaces de imaginarnos el futuro. ¿… ¿Y si el futuro fuera olvidarse de uno; y si el futuro fuera ser un “loco de amor, por la felicidad de los demás"; y si el futuro sólo fueran los pequeños detalles de cada día; y si el futuro fuera no juzgar de antemano; no querer que los demás piensen como uno mismo? ¿Y si el futuro fuera sólo estar junto a la persona que sufre, o que no conoces, o que es aburrida?.Simplemente estar. Pero no, protestamos, nos quejamos, desviamos la responsabilidad a la sociedad. Todo es comercio, dinero, y sobre todo miedo al FRACASO, a no ser nadie como El sí lo era. Sí, le seguían pero a cambio de algo. Cada vez me “asusta “más la apariencia. Es humo, fuegos de artificio. Queremos ser tan perfectos que … Perdonad la autocita: los "Otros Ojos" también miran a veces que no hay perfección, si no hubiese imperfección. Y que la vida es sólo una sonrisa o un abrazo. Tenemos poco tiempo para demostrarlo. Ahora os dejo con una canción que me ha parecido interesante y que podéis aplicarla a cualquier líder, por supuesto; o…, quizás a alguno de nosotros. No quiero terminar sin dar las gracias a todos los comentarios, ¡cuánto me sirven, para vivir , meditar y madurar ¡ Gracias. http://www.youtube.com/watch?v=g8yasoBCJ0Q



ILUSIÓN Dios BEBÉ

miércoles, 23 de diciembre de 2009 | Hay 3 comentarios

Cuando era pequeña, para mi este tiempo era casi mágico; a pesar del frío, corríamos por las calles, a ver los belenes, a la Plaza Mayor de Madrid, donde siempre  encontrábamos figuritas para el nacimiento (como entonces se llamaba), para ponerlo con toda clase de animales. El portal, los pastores, y a lo lejos los Reyes, que todos los días los íbamos acercando. Eran días de ilusión, hormiguillo por dentro; las familias se reunían, abuelos, hijos, padres, tíos y un largo etcétera de chiquillos ilusionados.

 Sí teníamos  ilusión, había comenzado en el “cole”, con un ambiente pre-navideño, concurso de villancicos, y postales o tarjetas de felicitación pintadas por nosotras mismas.

 Era natural, la Cena de Nochebuena y la misa del gallo, y después ¡a ver quien aguantaba más levantado! Las fiestas no se acababan hasta el grandioso día de Reye Era algo que no podemos ya narrar, ¡qué nervios!

 Pero creo que  no deberíamos perder la ILUSIÓN. No me refiero al infantilismo, de entonces, sino a lo que conlleva de ilusión interior. ¿Por qué ahora tanto gastar en la compra?  Estar juntos, no es comer o beber más, es poder decirnos  unos a otros que esta Fiesta de la Navidad no es una pura comercialización o consumismo; o sentirse mal porque ya van faltando seres muy queridos. No. Es la ilusión diaria que supone que Dios se hace Hombre, un niñito, pequeño, un bebé, que necesita de todo lo que conlleva el poder vivir: un padre y una madre. Por lo demás, nosotros como Dios le adoramos ilusionados porque haya venido a nuestro mundo; y le expresamos todo lo que sentimos: alegrías y penas,

       Es ahora que voy siendo mayor cuando la Ilusión se me va convirtiendo en ternura ¿cómo es posible  que exista un Dios tan cercano, que no quiere ser Nada para que nosotros seamos hijos suyos?

     Tenemos palabras, muchas  y rimbombantes, para explicar qué es la Navidad. También somos muy dados a solemnizar las cosas dándoles seriedad, porque eso es lo importante; pero Dios es un bebé ahora en Navidad, y  necesita también de nosotros, como cualquier otro niño. Cada uno sabrá cómo tratamos a ese BEBÉ.

 

 



Momentos

domingo, 29 de noviembre de 2009 | Hay 4 comentarios

 

Hay momentos en los que te sientes mal, aún diciendo o contando la historia de tu vocación. El sábado pasado fue uno de ellos. Vinieron a ver el museo un amigo de la Comunidad y otros conocidos de él: Como eran horas intempestivas no estaba la guía; gustosamente se lo estuve enseñando. En un momento de la visita y a raíz de lo que se iba viendo, me preguntan por la vocación, y cómo es que había optado por dejar todo para realmente vivir esta vida “insulsa” (para ellos).
 Yo no tenía ninguna gana de empezar a contar  mi “vida”, ya que el ambiente no era propicio; me sentía como los monos que se van a ver en el zoo, ellos, al menos hacen hasta gracia. Sin embargo no queriendo parecer maleducada conté por encima un poco mi experiencia de vida, el por qué tenía la sensación de falta; el cuestionamiento sobre mi vida y la inquietud  religiosa que sentía…; pero entonces oí las palabras que no quería escuchar: “¿Veis…? son normales”.
 No quería oírlas, pero más de una vez  nos dicen–son normales- . Pero, ¿dónde radica la normalidad, para la gente? Nunca se nos ocurre decir que los demás no son –normales- porque viven otra vocación distinta a la nuestra. Si leemos detenidamente el Nuevo Testamento nos lo dice el Señor mismo, unos…los llamados, los que puedan etc.…
Me quedé mal porque es difícil:  primero expresar los sentimientos, segundo expresarlos cuando te sientes observada para emitir un “juicio” con criterios distintos a los que tu expresas; y tercero por la falta de educación de quien no cuenta con el sentimiento de la persona.
 Gracias a Dios, Él sigue llamando, y hay personas que quieren seguirle cuestionándose, como muchos, el sentido de la propia vida.
Una joven acaba de entrar en las dominicas de Lerma (ver Ecclesia digital), y en estos últimos meses sólo en algunos conventos ha habido 4 profesiones de jóvenes, tomas de hábito.
 Todas tienen una historia, que no dejamos atrás, sino que vamos transformando en nuestro interior con esa sed y búsqueda que todos tenemos. Al final de la conversación sí que les dije, ahora después de treinta años puedo decir, que: soy feliz y libre, muy libre.
 
 



Yo, también

domingo, 08 de noviembre de 2009 | Hay 3 comentarios

 

Cerca de nuestro convento, se encuentra una Residencia, no sólo de ancianos sino también de personas que podemos llamar "especiales": no tienen familia ni nadie que les cuide, y viven allí, su capacidad de poder vivir solos no es muy grande. En un pequeño lugar como éste, me refiero a que no es una gran ciudad, es difícil una  adaptación social, y viven entonces en un entorno diremos que pasable, ya que no es el suyo. Allí vive nuestro protagonista, que viene todos los días o bien a la liturgia o al torno para hablar de  sus sentimientos o cuestiones espirituales. El otro día  se sinceró y dijo: “Desde pequeño, he querido consagrarme al Señor. Yo también siento que el Señor me quiere para El, me llama, me gustaría ingresar como el último de los hermanos en la Orden Franciscana, que es la que me atrae y quiero, pero soy consciente de mi dificultad, física, psíquica e intelectual; lo siento desde pequeño, y he tratado de no serle infiel al Señor”.  Quedé  sin poder decirle nada, pues era tal la expresión de su cara y la emoción con lo que decía sus sentimientos, que sólo mi mente repetía Yo también…yo también amo al Señor. Pero no puedo ser como los demás porque soy consciente de mi limitación. Me di cuenta  cómo aman los sencillos, los pobres, los limpios. Como ama al Amor. Sólo quiere poder darle lo que es, ya que sabe que así es cómo le quiere Dios. Se llama Ángel

 

 

 



Concurso de pies

sábado, 10 de octubre de 2009 | Hay 3 comentarios

Se hizo un concurso, como uno de tantos, sobre quién tiene los pies más bonitos y perfectos. Sucedió en la ciudad de Chicago, pero podía situarse en cualquiera.Hoy en día estos concursos son atractivos para la mayoría de las personas.Y con un premio también suculento. Se presentaron miles de personas, sus pies eran perfectos, hermosos, sin durezas, cuidados hasta el extremo, los había de todas las razas, de jóvenes, de mayores, de niños, hombres, mujeres...;todos orgullosos de poder mostrar tal belleza. Para ganar el concurso, bastaba enseñar sus pies y que gustansen estéticamente.

Me hizo pensar: ¿cómo serían los pies de Domingo. Hombre itinerante ,que había caminado por su por caminos duros, llenos de polvo, piedras, enrramados y con hierbas.. Seguro que no ganarían ningún premio, estarian deteriorados, golpeados, ensangrentados en ocasiones, con lesiones ... y muy cansados, quizás hinchados, seguro que no limpios, y con durezas y callos; encallecidos por ser predicador itinerante. Sin embargo sus pies han llevado a los hombres la Buena Nueva, el Evangelio. Le han permitido llegar a lugares difíciles -el corazón humano- para anunciar a tiempo y a destiempo el Evangelio. Han sido los que, aún cansados, "caminaban" junto con los hermanos, para darles valor.Se pararían a escuchar a las personas, y darles toda su comprensión y compasión.¿Recordamos acaso los "callos" de Santo Domingo, los dedos golpeados de su pies y las plantas doloridas? No, hoy en día no ganarían ningún premio, pero son los pies perfectos, son los -pies hermosos del Mensajero- ¿Nosotros cómo tenemos los pies? Somos sus hijos , a pesar de los zapatos, nuestro corazón ¿sabe caminar y ser caminante?. Que lo importante en la vida no sea cuidar nuestros pies para ganar un concurso.



Tal vez...

domingo, 13 de septiembre de 2009 | Hay 0 comentarios

Si Jesucristo es Alguien que te importa y si te preguntas el por qué y para qué de tu existencia...
tal vez tengas un sitio entre nosotras.
Si crees que con la oración se puede ayudar a los otros e influir en la sociedad de manera real aunque misteriosa...
tal vez tengas un sitio entre nosotras.
Si te gusta compartir con tus amigos y a la vez sientes querencia por la soledad y el silencio...
tal vez tengas un sitio entre nosotras.
Si el estudio te atrae y te parece que puede mejorar tu vida y tu relación con Dios....
tal vez tengas un sitio entre nosotras.
Si eres capaz de arriesgarlo todo para ganarlo todo...
tal vez...
Inténtalo...y tal vez tengas un sitio entre nosotras

 



También IDYM

viernes, 07 de agosto de 2009 | Hay 3 comentarios

También quería hacer mención, en estos dias de vacaciones,de lo que ha supuesto tener con nosotras a un grupo de jóvenes que iban al Encuentro de IDYM en Fátima.

Vinieron en varios coches al Monasterio, conociendo, viviendo y experimentando cada uno en su interior y en conjunto, lo que eran los lugares dominicanos, que podían visitar sin desviar mucho la ruta hacia Fátima. Vinieron de Chile, de Andalucia, de Madrid y Valencia.¡que gozada!.Tuvimos un encuentro con diálogo, risas, cantos; pero sobre todo compartimos juntos la Eucaristía.(Se nos hizo corta) 

Realmente nos necesitamos todos, ellos a nosostras, a los frales, a la Familia entera.

Quedan en el aires unos interrogantes por ambas partes, que no existen palabras para expresar, sólo mirándonos podremos ir respondiéndo ¿cúal es la búsqueda que nos une?.

¡Ánimo! os hemos prometido nuestra oración continua, pues queremos que nuestra vida no sea estéril, que redunde en bien de la persona. Gracias porque al veros ponemos "caras" a nuestra vida de oración y nos unís a la alegría de ser joven en Fátima, ahora y siempre en carisma dominicano. Nos dais un nuevo brío de seguir adelante. Desde la convicción de que la vida de cualquier dominico, como dice Sixto, es Cristocéntrica. ¿Qué si no tiene tanto sentido?.

El instante mágico es el momento en que un sí o un  no pueden cambiar toda nuestra existencia. Ese instante Dios nos lo da. En ese momento es posible cambiar todo lo que nos hace infelices.



El virus de la tristeza

viernes, 17 de julio de 2009 | Hay 1 comentarios

El virus de la tristeza.

He oído una noticia, de esas que pasan desapercibidas..Resulta que nuestros críticos, esos que conceden, las famosas naranjas y limones, este año no han sido cómo otros, porque¡¡¡¡tienen el virus de la tristeza!!!!. No es una gripe A, ni H, ni ninguna de otra letra, es el virus de la tristeza. Pienso: las personas ¿somos capaces de generar los virus? Siempre he creido que era al revés, nos los transmitían…Pero está visto que, dadas las circunstancias de la vida, sí, los creamos y transmitimos, y la Naturaleza, los frutales, las plantas, las flores, los campos y hasta los animales son reflejo nuestro. Quizás el espejo…¿? No lo sé.

Lo que si tengo claro, es que CON OTROS OJOS, podemos mirar nuestra vida de alrededor y amargarnos, o ser esperanzados a pesar de la edad que tengamos. ¡Quépoco sirve para conformarnos! En el plano afectivo, una mirada de compasión, una sonrisa, una palabra amable sin ritos,. Sí, por ahí deberíamos empezar.  Después nos toca el no “aburguesamiento” de nuestra situación. Nuestra vida, aparte de renuncia, debe ser denuncia,  sólo desde una pobreza  del Evangelio. Es decir:"Presumo de mis debilidades porque así reside en mí la fuerza de Cristo”. Ante el virus de la Tristeza, vitamina del Evangelio. La vitamina E,(que es la que fija el calcio en los huesos, gracias a que se toma el sol). Traducido = Tener fijos los ojos en Cristo, con el corazón de El, para que, gracias a nuestro (E), podamos dar la Esperanza del Evangelio como vitamina contra el virus.

 Para que no sea un “sermón” os dejo con una canción de Rosana (me gusta).

http://www.youtube.com/watch?v=3kV5PeRIp54