Logo dominicosdominicos

Blog Con otros ojos

Sor María Dolores Pérez Mesuro

de Sor María Dolores Pérez Mesuro
Sobre el autor

24
Ene
2010

Desde que sale el sol hasta el ocaso

6 comentarios

Existen algunos ratos en la vida, inexplicables. Hoy por ejemplo, estoy pensando en lo que sucede en Haití; pero tengo que vivir el día a día. Y resulta que las amistades, me echan un “jarro de agua fría”, porque al final uno se siente que no comprenden nada. ¿Es mejor callar? Creo que eso es cariño, amor por los demás, etc... En el Evangelio, vemos que Jesús, no echa en cara nada, sólo atrae a las personas, y dice,"anda y no peques más"… De eso se trata, de vivir, en armonía y comprensión. ¿De qué valen las palabras bonitas, si sólo es para dejarte así, medio digamos “tirada”, sin ni siquiera una compañía? Sólo es un momento en que se necesita solidaridad, cuando aparece la gente. Después se marcha. NO puedo decir que no sintamos Haití, y tantas guerras, no, es que estamos allí, rezando, sufriendo, pensando, apoyando. Esa es la misión. No tratar ahora de otra cosa. Creo que ni  los amigos entienden nada.

Posterior Anterior


Hay 6 comentarios, comparte el tuyo

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

Cancelar repuesta


kanú
26 de enero de 2010 a las 09:52

algunas veces te quedas tan sorprendido que no puedes abrir la boca, Haití, los que no quieren echan en falta a Dios ó le echan la culpa de esa desgracia.Los que queremos dudamos , de todo , tambien de los que nos quieren ,pero ellos están ahí como Cristo no se les vé ( ó crees que no están )pero si los llevas dentro aparecen siempre despejan tus dudas y te quieren .No sabrán expresarse no te dirán con palabras lo que sienten pero estarán siempre ahí.Y sufren mucho por tí no lo dudes desde que sale el sol hasta el ocaso.Por eso Haití volverá a renacer porque Dios nos quiere a tí especialmente porque tienes linea directa con El y no te echará nunca nada en cara .

Catalina
26 de enero de 2010 a las 18:34

Yo alucino, todos Haiti por aqui Haiti por alla...hoy he visto en la tele a Travolta en su avion particular llevaando comida. Me escandaliza...tal vez me hubiera gustado ir a Haiti a hacer algo...creo que es gratificannte, ¿Pero porque no probamos a visitar a esa persona que no aguantamos o a atender a esa familia que despreciamos? Creo que el projimo es el que tenemos mas cerca. Siempre me sorprendio que Jesus ayudase a unos pocos y no a todos a mogollon...pero si atendio a los mas cercanos fuesen quienes fuesen,. A mi me custa mas atender al cercano que me cae mal y darle lo mio, que al haitiano, que esta lejos...con esto no quiero decir que no debamos hacer las dos cosas...pero si digo que aqui hay gente muy muy muy necesitadisima. ayudemosles""""""""""""""""

Ángela
27 de enero de 2010 a las 11:43

Después de algún tiempito me asomo otra ves a su blog hermana, creo que los conflictos generan y sacan de nosotros lo mejor que tenemos (también lo malo, pero hasta eso es bueno, si lo sabemos ver así)es como activar algo que dentro de nosotros estaba dormido... nuestra vida particular es también reflejo de la social, cuando hay una emergencia, se disparan las ayudas, se dispara la solidaridad, etc.... también dentro de nosotros es así, cuando hay emergencia, debemos confiar y creer en los que tenemos al lado... quizá no actuen como nosotros hubiesemos deseado... pero analisemos la situasión con calma y con oración.... quizá veamos (Dios nos lo hará ver) que no están tan lejos de nosotros como paresia.... ok? recen por todas nuestras intenciones, nos sentimos muy apoyados con sus orasiones y recuerdo ante el Señor, en SUS MANOS estamos...

Rosalva Bravo.
28 de enero de 2010 a las 05:05

Querida hermana.-
Al leer su comentario debo decir respetuosamente que percibo cierta nostálgia y desencanto, es quizá un tanto la percepción de que las buenas acciones de las personas solamente se hacen presentes ante acontecimientos como el de Haití.
Me atrevo a externar que siempre hay y habrá un haiti al lado de uno, a cada paso, gente que transita con una pena y dolor personal, con un vacio existencial que los lleva al borde de la desesperación y a pensar que la vida está carente de razones y de sentido. Sin embargo, a mi parecer, ante la tragedia ocurrida en aquel país, la misericordia de Dios se ha manifestado en esas buenas acciones; solo resta decir...bienaventurados los que han procurado en especie, en mano de obra, en tiempo y en oraciones por aquella pobre gente y bienaventurados los que hacen lo mismo dia a dia por el vecino y el necesitado que está al alcance de la mano, por el pobre, por el enfermo...
Fraternalmente
Rosalva Bravo
Grupo Dominicano de Teatro Puebla, México
http://teatrodominicanopuebla.blogspot.com

Azucena
29 de enero de 2010 a las 22:08

Claro que si Catalina, si todos hicieramos eso los que estan solos estarían cada vez más solos y mira por donde ahora es en Haiti donde necesitan nuestra ayuda, ¿qué propones que travolta coga el avión de vuelta y se lo lleve a su primo ese que le cae mal?
Por cierto, Jesús dió su sangre por todos nosotros a mogollón como dices tu, no solo por sus cercanos y con ello nos dejo más que bien atendidos.-No crees?

Patricia
10 de febrero de 2010 a las 23:10

Pues sí, las de las circunstancias agudas, tiempo de guerra, desastres naturales, etc. salen la respuesta humana de la solidaridad, el hacer frente a la adversidad todos juntos, ayudándonos unos a otros. Y ¡que bueno que sea así!

Luego en el día a día, pues a pesar de las distancias que a veces existen entre hermanos que están a solo un paso el uno del otro, a pesar de todo el amor puede vencer todo. Es posible amar a los que nos rodean,los que están cerca de nosotros, a veces no a todos pero a algunos y con buena voluntad, pues buenaventurados los que hacen lo que pueden.

Suscripción

Suscribirse por RSS

últimos artículos

Archivo

Logo dominicos dominicos