Jun
Hasta pronto, hermana.
7 comentariosHoy se ha marchado para la Casa del Padre, una hermana, que en el tiempo era mayor, pero no de corazón, tenía el corazón de niño, sencilla, humilde, y que sólo decía que quería servir a sus hermanas.
Cuando ocurre una cosa como ésta, te haces miles de preguntas aunque la teoría nos la sepamos de memoria, pero, la hemos visto tan entregada en vida, tan dejándose hacer por el Señor, tan perdida en su Voluntad, que no valen estudios, ni citas, ni libros, sólo el ejemplo de vida que ha llenado su corazón y el nuestro. Sí, el sentido profundo en lo débil, dónde se realiza la Fuerza, existe, yo lo he visto, lo he experimentado, y lo vuelvo a ver una y otra vez que se nos marchan las hermanas, o mejor dicho se nos adelantan al Reino definitivo, al verdadero origen de nuestro ser.
Era otro pedacito del Amor de Dios que ha vuelto a reencontrarse en el Todo. ¿Qué sentimos? Pues alegría y pena unidas, no sé,como una mezcla agridulce, porque hay un hilo que todavía continúa, pero que no se ve, y sin embargo alegría porque su vida y la nuestra conjuntamente ha sido una gozada, en fraternidad, en comunidad, y en Amor.
Quería compartirlo con vosotros, pero sé que a muchas hermanas que vivimos en los Monasterios nos pasa lo mismo, no son de nuestra carne y sangre, pero sí del Espíritu, y cada vez que una hermana muere, muere también algo de nosotras, pero renace con más fuerza dentro la Esperanza. Él es sin duda el Camino, la Verdad y la Vida.